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Newman Institute
Vista aérea del auditorio con Gabor Maté
InstitucionalDía 2

Gabor Maté en México, Día 2: Trauma, Adicción, TDAH y la Indagación Compasiva

Crónica del segundo día del seminario del Instituto Newman. Terapia en vivo, adicción como respuesta al dolor, TDAH como mecanismo de afrontamiento, las seis necesidades del niño, y el perdón según Edith Eger. 5 de mayo de 2026.

5 de Mayo, 2026
16 min de lectura
Equipo Newman Institute

TL;DR

El segundo día del seminario fue más práctico que el primero. Maté hizo terapia en vivo durante cuatro horas, intercalada con secciones magistrales sobre adicción (la adicción es un intento de aliviar dolor preexistente), TDAH (un mecanismo de escape mental, no una enfermedad genética), y las seis necesidades evolutivas del niño que la cultura contemporánea no satisface. Presentó su método — la Indagación Compasiva — y cerró con la historia de Edith Eger, sobreviviente de Auschwitz fallecida cuatro días antes, sobre el perdón como liberación personal.

Nota: Esta es la crónica del segundo día. Si buscas la primera entrega sobre El mito de la normalidad, Cuando el cuerpo dice no, y la relación entre trauma, apego y enfermedad, léela aquí.

Gabor Maté hablando con gesto expresivo durante el segundo día del seminario
Gabor Maté durante el segundo día del seminario, 5 de mayo de 2026. Universidad Anáhuac México.

El segundo día del seminario de Gabor Maté en la Universidad Anáhuac México fue distinto del primero. Donde el primer día había sido sobre todo conceptual — cómo la infancia configura la fisiología adulta, qué es el mito de la normalidad, por qué el cuerpo dice no —, el segundo día se abrió con preguntas del público y nunca terminó de cerrarse del todo. Maté hizo terapia en vivo durante cuatro horas, intercalada con secciones magistrales sobre adicción, sobre TDAH y sobre las necesidades del niño humano que la cultura contemporánea no satisface.

El trauma antes del trauma: lo que faltó decir sobre Carla

Maté abrió el día retomando lo ocurrido la tarde anterior con Carla, la mujer que había aceptado el "reto de la infancia feliz" y que había llegado a reconocer, con la guía del autor, que detrás de su recuerdo de una infancia idealizada había una niña que no se había sentido segura cerca de su padre y que no había tenido a nadie con quién hablar.

"Quiero hacer un par de comentarios para los terapeutas que están en la sala", dijo. La frase clave de Carla, antes de cualquier pregunta sobre alcoholismo, depresión o violencia, había sido: "Mi infancia fue un sueño". Y luego: "Era la infancia perfecta".

"Nadie tiene una infancia perfecta. Cuando alguien dice eso, lo que está ocurriendo es una escisión. No es que no hubiera felicidad, no es que no hubiera alegría, no es que sus padres no la quisieran, claro que la querían. Pero también hubo dolor. Siempre hay dolor. Y la pregunta clave para todos, no solo para Carla, no es qué te pasó. La pregunta es: ¿con quién hablabas?"

— Gabor Maté

Y dio un detalle clínico que pocos profesionales mencionan en público: no es azaroso quién sufre abuso. El agresor — dijo Maté — siempre sabe identificar al niño o al adolescente que no tiene a nadie a quién contarle. En equipos deportivos, en escuelas, en familias extendidas, el abusador opera con lo que él llamó "visión láser": detecta sin esfuerzo a quien ya está aislado emocionalmente, a quien ya aprendió a no contar las cosas. El abuso, dicho de otro modo, suele ocurrir sobre una herida previa que ya estaba abierta.

"Eso es el evento traumático. Estar solo con eso. Había un trauma antes del trauma. El trauma fue el aislamiento emocional."

El padre narcisista: la metáfora del sordo y el ciego

La primera pregunta abierta del día la formuló una mujer: "¿Cómo puede un adulto sobreviviente de trauma recuperar su autenticidad cuando la necesidad de mantener el apego con un padre narcisista refuerza el mismo patrón de auto-traición que lo mantuvo a salvo en la infancia?"

Maté hizo una pausa larga. "Tendrías que preguntárselo a mis hijos", contestó, con humor. Luego reveló algo significativo: hace apenas una semana terminó, junto con su hijo Daniel — coautor de El mito de la normalidad —, un libro nuevo. Se publicará en 2027. Se llamará Hello Again: A Fresh Start for Parents and Adult Children, y está dedicado por completo a esta pregunta.

"El padre narcisista es sordo y ciego. Algo le pasó en la infancia. Nadie es narcisista. Eso no es quién es. El narcisismo es una defensa. Los niños son narcisistas naturales hasta cierta edad, porque el mundo entero existe para servirlos, y así debe ser. Tu padre nunca salió de ese estadio, porque algo le pasó. Eso no significa que tengas que aguantarlo. Pero significa que la decisión — seguir en contacto o cortar contacto — puede tomarse desde la paz interior, no desde el resentimiento."

— Gabor Maté
Camiseta con el mensaje 'Your wound is not the end' y la ilustración de Gabor Maté
"Tu herida no es el final": merchandising del evento con la frase icónica de Maté sobre el trauma.

La pregunta de la madre culpable

Una madre dijo: "Ya la regué como mamá. Mis hijos tienen 11 y 13 años y no se conectan con su rabia, no saben poner límites. He intentado arreglarlo y no sé cómo."

Maté pidió que le pasaran un ejemplar de El mito de la normalidad desde el público. Le leyó un fragmento del diario que su esposa Rae llevó durante el embarazo de su primer hijo, donde ella escribía sobre su tristeza y miedo mientras sentía al bebé patear, y sobre cómo el padre — Maté mismo — estaba muy estresado e incluso hostil.

"Ese era yo. Esa era mi esposa, Rae." Y luego miró a la madre y le preguntó:

— ¿Soy culpable, según vos?
— No.
— ¿Por qué no?
— Porque hiciste lo que pudiste.
— Bueno. ¿Y vos?
— Yo lo intenté, pero fracasé igual.
— Vos también hiciste lo que pudiste. Entonces, o yo soy culpable y vos sos culpable, o no soy culpable y vos tampoco.

"Cuando mirás a tus hijos desde los ojos de la culpa, no los estás viendo a ellos. Estás viendo tu propia culpa. Lo primero que tenés que hacer para ayudarlos es soltar la culpa. La culpa es una pantalla que no te deja ver lo maravillosos que son. ¿Cuándo en tu vida no sentiste culpa? ¿Sentías culpa antes de tener hijos? Sí. Entonces tu culpa no tiene nada que ver con tus hijos. La culpa ya estaba ahí. Es vieja. Se la estás proyectando a ellos."

— Gabor Maté

Rabia sana, rabia reprimida y rabia destructiva

Una terapeuta preguntó cómo distinguir entre la rabia sana que protege y la rabia que daña. Maté describió tres relaciones posibles con la rabia:

  • 1
    Rabia sana: Aparece cuando alguien invade tu frontera, hace su trabajo — decir "basta, fuera, hasta acá" — y cuando la amenaza termina, se va. Está enteramente en el presente.
  • 2
    Rabia reprimida: Cuando se traga sistemáticamente, se vuelve contra el propio cuerpo en forma de enfermedad autoinmune, vergüenza o autoodio.
  • 3
    Rabia destructiva: No se termina cuando hace su trabajo: se agranda, recluta más circuitos cerebrales. Maté la comparó con un ataque epiléptico. La rabia sana es siempre sobre el presente. La rabia destructiva es siempre sobre el pasado.

La metáfora del gatillo

El gatillo es la parte más pequeña de un arma. La razón por la que el gatillo causa tanto daño no es el gatillo en sí. Es la munición y el material explosivo que están adentro del arma.

"Cuando mi esposa me manda un mensaje diciendo 'no he salido aún de casa', ese es el gatillo. La munición es mi sensación de abandono que no he resuelto. El explosivo es la rabia por haber sido abandonado en Budapest cuando tenía once meses. Trabajar los gatillos no sirve. Los gatillos son infinitos. Trabajen la munición y el material explosivo."

— Gabor Maté
Gabor Maté de cuerpo completo en el escenario, escuchando atentamente
Maté escuchando atentamente una pregunta del público durante la sesión de terapia en vivo.

El método propio de Maté: la Indagación Compasiva

A media mañana, Maté hizo lo que llamó "un comercial". Le pidió al público que notara algo: durante todo el seminario, cada vez que alguien le hacía una pregunta, él no respondía con una respuesta. Respondía con más preguntas.

"Eso está basado en mi confianza absoluta de que la verdad está adentro de cada persona. No me corresponde decirles la verdad. Lo que puedo hacer es ayudarlos a encontrarla dentro de ustedes, haciendo la pregunta correcta. Si confían en mí, si se sienten suficientemente seguros en la relación, mirarán hacia adentro y encontrarán la respuesta."

— Gabor Maté

Eso es Indagación CompasivaCompassionate Inquiry — el método psicoterapéutico que Maté desarrolló junto a un grupo de colegas a lo largo de la última década. No es psicoanálisis. No es terapia cognitivo-conductual. No es EMDR. Es una forma específica de acompañar a una persona hacia el reconocimiento de las adaptaciones que hizo en la infancia y de la verdad que esas adaptaciones intentaron proteger.

Maté dijo que el programa de formación dura un año, es completamente en línea, se da también en español, ya tiene más de 3,000 graduados en más de 80 países, y es — en sus propias palabras — difícil. "Vienen pensando que van a aprender un método interesante, y descubren que vinieron a aprender sobre ustedes mismos."

Qué es el trauma: definición y precisiones

Trauma significa herida. Es la palabra griega para herida. Por eso — y esto lo afirmó de manera rotunda — el trauma no es lo que te pasó. Es lo que pasó dentro de ti como resultado de lo que te pasó. Y eso significa que el trauma es una herida no sanada que sigue presente ahora.

"Esa es la buena noticia. Si el trauma fuera el abuso que sufriste, o el abandono que sufriste, o mi experiencia en el primer año y medio de mi vida, entonces sería irreparable, porque ya pasó. Pero el trauma es la herida que todavía cargás en el presente. Y lo que está en el presente puede sanarse en el presente."

— Gabor Maté

El trauma deja dos cosas: una herida abierta y tejido cicatricial

Una herida tiene dos posibles destinos. Puede quedar abierta — y entonces la persona reacciona desproporcionadamente al menor roce, se "gatilla" con facilidad. O puede cubrirse de tejido cicatricial — duro, espeso, sin terminaciones nerviosas, incapaz de crecer. Las personas con mucho tejido cicatricial dejan de sentir y dejan de desarrollarse. Por eso un paciente puede oscilar entre la reactividad extrema y la desconexión total: son dos caras del mismo tejido herido.

Vista desde el escenario del auditorio lleno durante el seminario
Vista desde el escenario: más de mil personas asistieron al segundo día del seminario en la Universidad Anáhuac.

Las seis necesidades del niño humano según la evolución

Maté retomó el trabajo de la antropóloga estadounidense Darcia Narváez, profesora emérita de la Universidad de Notre Dame, quien ha estudiado lo que llama el "nido evolutivo" (evolved nest): el conjunto de condiciones que los seres humanos tuvimos durante la mayor parte de nuestra historia evolutiva y que nuestros niños siguen necesitando hoy.

1

Apego seguro

El niño tiene que sentirse cerca, conectado, bienvenido, apreciado, nutrido y visto por sus cuidadores.

2

Reposo

El niño no tiene que trabajar para que la relación funcione. No hay nada que deba hacer para asegurarla, ni nada que pueda hacer para perderla.

3

Permiso para sentir todas las emociones

Especialmente las difíciles: duelo, rabia, tristeza, dolor. Seguridad para permanecer vulnerable.

4

Contacto físico prolongado

Respuesta inmediata a las señales del bebé. Los bebés acariciados tienen mejor desarrollo cerebral.

5

Juego libre en la naturaleza

Con compañeros de juego de distintas edades. El juego es más importante para el desarrollo cerebral que el aprendizaje académico temprano.

6

Cuidadores no estresados

Adultos no deprimidos, emocionalmente presentes y sintonizados con el niño.

"En las sociedades cazadoras-recolectoras donde evolucionó nuestra especie, había cuatro adolescentes y adultos cuidadores por cada niño pequeño. Hoy, las guarderías occidentales se consideran 'de buena calidad' cuando tienen un adulto por cada cinco niños. Es una inversión completa del entorno para el que el cerebro humano fue diseñado. Es una cultura tóxica. No estamos satisfaciendo las necesidades de los niños."

— Gabor Maté, citando a Bruce Perry

Adicción: la pregunta no es por qué la adicción, sino por qué el dolor

Maté abordó el tema sobre el que escribió su libro más conocido: En el reino de los fantasmas hambrientos. Describió tres formas de entender la adicción:

  1. La adicción como elección— El modelo del sistema legal. "Completamente estúpido", dijo Maté. Los programas de prevención que dicen a los chicos "las drogas son malas" no sirven: los chicos que escuchan a los adultos no están en riesgo, y los chicos en riesgo no escuchan a los adultos.
  2. La adicción como enfermedad cerebral — El modelo médico dominante. Más humano, pero incompleto. No explica de dónde viene la enfermedad.
  3. La adicción como intento de aliviar el dolor — El modelo de Maté. Primero viene el dolor, después viene la adicción.

Pidió levantar la mano a quienes alguna vez tuvieron una adicción bajo su definición amplia (cualquier conducta que da alivio temporal, se anhela, causa daño a largo plazo, y no se puede abandonar). La mayoría del auditorio levantó la mano.

"Todas estas son cosas buenas. ¿Quién quiere estar en dolor? La adicción no es una enfermedad heredada. La adicción es tu intento de resolver el problema del dolor. Primero viene el dolor, después viene la adicción. Es así de simple. Por eso mi mantra es: no preguntes por qué la adicción. Pregunta por qué el dolor."

— Gabor Maté

TDAH: por qué un diagnóstico no explica nada

El primer libro de Maté — Mentes dispersas — fue escrito después de su propio diagnóstico de TDAH a los 50 años. Lo retomó como ejemplo de una idea más general: los diagnósticos psiquiátricos describen, no explican.

"¿Por qué Gabor se distrae, se desorganiza, tiene mal control de impulsos y le cuesta quedarse sentado? Porque tiene TDAH. ¿Cómo sabemos que tiene TDAH? Porque se distrae, se desorganiza, tiene mal control de impulsos y le cuesta quedarse sentado. ¿Qué explicamos? Nada. Lo describimos."

— Gabor Maté

Para Maté, el TDAH no es una enfermedad genética. Es un mecanismo de afrontamiento. La distracción, el "desconectarse", el ausentarse mentalmente, son adaptaciones del cerebro infantil al estrés. Cuando un bebé está expuesto a un entorno estresante de manera prolongada y no puede escapar físicamente, escapa mentalmente: deja de estar presente. Si eso ocurre en los primeros meses y años de vida, cuando el cerebro se está cableando, esa pauta queda configurada como modo por defecto.

La genética sí cuenta, pero no como creés

No hay un gen que si lo tenés, vas a tener una enfermedad mental. Lo que hay es un grupo de genes para algo muy importante: sensibilidad. La gente más sensible siente más. Cuando un niño con alta sensibilidad genética crece en un entorno favorable, esa sensibilidad lo vuelve más creativo, más intuitivo. Cuando crece en un entorno de trauma, esa misma sensibilidad lo hace sufrir más.

"Los mismos genes pueden volverte un artista o un adicto. Lo que decide no son los genes. Es el entorno."

— Gabor Maté
Oscar Rivas agradeciendo al público con la mano levantada
Oscar Rivas, director de Newman Institute, agradeciendo al público al cierre del seminario.

Sobre el perdón: Edith Eger, fallecida cuatro días antes

La última pregunta del seminario fue sobre el perdón. ¿Es necesario perdonar para sanar? Maté guió a la mujer que preguntó a través de un ejercicio somático, pidiéndole que notara qué sentía físicamente en el cuerpo al pensar en la persona a la que no había perdonado. Calor. Hormigueo. Y después, al prestar atención: calma. Y luego: compasión. "¿Hacia quién?" "Hacia esa persona."

"Entonces no perdones a nadie por esa persona. Si vas a perdonar, hacelo por vos. Porque la cuestión no es si esa persona merece tu perdón. La cuestión es si vos preferís sentir constricción y calor, o sentir liberación."

— Gabor Maté

Y cerró con una historia que probablemente nadie esperaba. Cuatro días antes del seminario, el 1 de mayo de 2026, murió Edith Eger, psicoterapeuta estadounidense de origen húngaro, sobreviviente del Holocausto, autora del libro La bailarina de Auschwitz. Tenía 97 años. Había nacido en Košice, en aquel entonces parte de Hungría. A los 16 años fue subida a un tren rumbo a Auschwitz, en el mismo tren — dijo Maté en el escenario — en el que iban sus abuelos.

"Mis abuelos y los padres de Edith fueron al gas inmediatamente. A Edith la mandaron al otro lado. Ella sobrevivió. Se hizo psicoterapeuta en Estados Unidos. Y en su libro cuenta que volvió a Bavaria, al Berghof, a la casa de Hitler en los Alpes bávaros, a perdonar a Hitler. Y dijo: 'No lo hice por él. No está bien lo que hizo. Pero yo no quería seguir teniéndolo prisionero en mi corazón el resto de mi vida'. Si vas a trabajar el perdón, no trabajes el perdón. Trabajate a vos. Y entonces el perdón puede surgir."

— Gabor Maté sobre Edith Eger

Edith Eger había muerto cuatro días antes de que Maté contara esto en el escenario de la Universidad Anáhuac, en Ciudad de México, ante mil personas.

Glosario del día dos

Indagación Compasiva (Compassionate Inquiry)

Método psicoterapéutico desarrollado por Gabor Maté y colaboradores. Asume que la verdad clínica está dentro del paciente y que el rol del terapeuta es hacer las preguntas correctas en un campo de seguridad emocional. Formación de un año, en línea, en inglés y español. Más de 3,000 graduados en 80+ países.

Las seis necesidades del niño (nido evolutivo)

Adaptación de Maté del trabajo de Darcia Narváez: (1) apego seguro, (2) reposo, (3) permiso para sentir todas las emociones, (4) contacto físico prolongado y respuesta inmediata, (5) juego libre en la naturaleza con niños de distintas edades, (6) cuidadores no estresados, sintonizados, emocionalmente presentes.

Tres formas de rabia

Sana: en el presente, cumple su función defensiva y termina. Reprimida: tragada, vuelta contra el propio cuerpo. Destructiva: pasada disfrazada de presente, se agranda mientras dura, deja amnesia parcial.

Gatillo, munición, explosivo

Metáfora para entender reacciones desproporcionadas. El estímulo presente (gatillo) es minúsculo. Lo que detona son la herida no resuelta (munición) y la rabia acumulada (explosivo). Trabajar los gatillos no sirve. Hay que descargar la munición.

No preguntes por qué la adicción, pregunta por qué el dolor

Mantra de Maté sobre el tratamiento de adicciones. La conducta adictiva es un intento de aliviar dolor preexistente, no una enfermedad heredada que llega de la nada.

Sensibilidad genética

Lo que se hereda no es la enfermedad mental. Es la capacidad de sentir más intensamente. En entornos favorables, produce creatividad. En entornos hostiles, produce más dolor y más necesidad de escape.

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